No tengo palabras para mostrar la indignación, el asombro, el dolor, la rabia, el desconcierto, la desazón y la tristeza que me (nos) invade, después del brutal atentado terrorista ocurrido esta mañana en varios trenes de cercanías en Madrid.
Sólo puedo sumarme en este blog al luto de los madrileños (yo misma lo soy), de los españoles, y de todas las personas de bien, sean de dónde sean.