Me alegro de que celebremos este día, aunque mucha gente opine que sólo la desigualdad es la causa de esta celebración. Según estas personas, sería mejor no celebrar el 8 de Marzo, pues eso significaría que la igualdad entre hombres y mujeres es ya un hecho.
Sin embargo, aunque las cosas vayan cambiando y un día llegue por fin esa ansiada igualdad, siempre estaré encantada de celebrar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, para poder compartir con nuestras abuelas, madres, hijas y nietas, los logros conseguidos en esta materia, de los cuales nos tenemos que sentir orgullosas.
Quizá dentro de unos años celebremos también el Día Internacional del Hombre (o del "varón"), y tod@s nos sintamos orgullos@s de su incorporación a la vida familiar y doméstica ;-)